26 de octubre de 2011

Sleeping in

Quien me conoce bien sabe que soy poco amiga de lo electrónico, musicalmente hablando, pero como en todo, siempre hay excepciones y aquí traigo un ejemplo (otro ejemplo es Passion Pit, de quien ya colgué alguna canción aquí hace unos meses). 

Siempre me ha parecido curiosa y original la historia de este grupo, y no sé si es eso lo que hizo que me interesara por ellos, o la voz del cantante o el simple hecho de que, pese a lo electrónico de su sonido, no se me hacen muy machacones. 

El grupo lo forman Jimmy Tamborello (también conocido como DNTEL) y Ben Gibbard (de Death Cab for Cutie, uno de mis tantos grupos favoritos). El primero se puso en contacto con el segundo para que colaborara en uno de sus temas y el resultado les gustó tanto a ambos que decidieron seguir colaborando. Dado que vivían a cientos de kilómetros de distancia, la única forma de colaborar era mandándose la música por correo, de ahí que se llamen The Postal Service. El modo de trabajo era el siguiente: Jimmy mandaba las bases electrónicas, y Ben añadía la parte acústica, las guitarras, la melodía, le letra (la parte pop, vamos). Este proceso lo repiten una serie de veces hasta que los dos dan por válido el tema. Sin embargo, a medida que el proyecto común avanzaba, se hizo necesaria la creación conjunta de los temas, con reuniones en una misma habitación. De ahí que la simbiosis musical entre Jimmy y Ben sea tal: han alcanzado un equilibrio perfecto entre electrónica y pop.

Esta canción, una de la que más me gustan, pertenece a su único álbum por el momento, que yo sepa, Give up, del 2003. Quizás es una de las más suavecitas de todo el disco, no puedo evitarlo. Voy adentrándome en lo electrónico, pero necesito mi tiempo. Con la calma, a mi ritmo...  


Fuente

4 de octubre de 2011

El dios de la luz eléctrica

Siempre me ha gustado imaginar a Dios como un ser de andar por casa, gordinflón y algo borrachín, de mejillas sonrojadas que cuenta, entre el vino y el cantar, las peripecias de otros pecadores, obviando así su secreto profesional. Un tipo cachondo, vaya. Bueno, cachondo pero también cabrón. ¡A saber qué irá diciendo de mí por ahí!

Es por ello que desde que escuché esta canción, tuve mi propia revelación y supe a partir de entonces que Lapido sería mi amigo para siempre. Sacó nuevo disco no hace mucho, pero hoy escojo esta de su primer álbum.
«Siempre creí que el cielo era el nombre de un bar,
con música para bailar y sillones de terciopelo»


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